Inversiones · Computación cuántica
Las empresas de computación cuántica cotizadas han presentado sus resultados del segundo trimestre de 2026 y las diferencias entre ellas se están agrandando: IonQ multiplica casi por cuatro sus ingresos, Quantinuum debuta como cotizada creciendo un 279%, Quantum Computing pasa de facturar casi nada a más de 5 millones de dólares, Rigetti casi triplica… y D-Wave se queda plana. Repasamos las cifras, empresa por empresa, y lo que hay detrás de cada una.
El sector cuántico vive su primera «temporada de resultados» de verdad. Hasta hace poco eran empresas casi pre-comerciales, con ingresos simbólicos y valoraciones sostenidas por la promesa tecnológica. Este trimestre empieza a verse algo distinto: contratos gubernamentales, ventas de sistemas completos y, en algún caso, crecimientos de tres dígitos. Eso sí, todas siguen en pérdidas, y algunas muy abultadas.
Los ingresos del segundo trimestre, empresa por empresa
| Empresa | Ingresos Q2 2025 | Ingresos Q2 2026 | Variación interanual |
|---|---|---|---|
| IonQ (IONQ) | 20,7 millones $ | 80,1 millones $ | +287% |
| Quantinuum (QNT) | ≈ 2,1 millones $ | 8,0 millones $ | +279% |
| Quantum Computing (QUBT) | 0,06 millones $ | 5,6 millones $ | ≈ +9.000% |
| Rigetti (RGTI) | 1,8 millones $ | 5,1 millones $ | +183% |
| D-Wave (QBTS) | 3,1 millones $ | 3,1 millones $ | Plano (0%) |
| IQM (recién estrenada en bolsa) | — | 8,9 millones € (1er semestre) | Sin comparable |
Ingresos trimestrales: Q2 2025 frente a Q2 2026
En millones de dólares. IQM no incluida (sin comparable trimestral). Q2 2025 de Quantinuum estimado a partir del crecimiento comunicado.
IonQ: 80,1 millones de dólares y quinto trimestre récord consecutivo
IonQ es, con mucha diferencia, la que más factura del grupo. Ingresó 80,1 millones de dólares en el trimestre, un 287% más que los 20,7 millones del mismo periodo de 2025, y superó en un 20% sus propias previsiones. Es su quinto trimestre consecutivo de resultados récord.
El crecimiento viene del despliegue de sus sistemas Tempo de quinta generación a clientes internacionales (KISTI en Corea del Sur, QuantumBasel en Suiza), y el crecimiento orgánico —sin contar adquisiciones— fue del 132%. La compañía elevó su previsión de ingresos para todo 2026 hasta los 280–290 millones de dólares, y su cartera de pedidos pendientes (backlog) alcanza ya los 485 millones.
La otra cara: registró una pérdida contable de 1.900 millones de dólares en el trimestre, aunque en su gran mayoría (1.600 millones) por un ajuste no monetario de la valoración de sus warrants. La pérdida operativa ajustada (EBITDA) fue de 120 millones. Además, acaba de cerrar la compra de SkyWater Technology por 1.800 millones de dólares para fabricar sus propios chips cuánticos en Estados Unidos.
Quantum Computing (QUBT): de 61.000 dólares a 5,6 millones
El porcentaje más espectacular del trimestre es el de Quantum Computing Inc.: pasó de facturar apenas 61.000 dólares en el segundo trimestre de 2025 a 5,6 millones ahora, un salto de en torno al 9.000%. El matiz importante es el punto de partida: hace un año la empresa prácticamente no tenía negocio comercial, así que el porcentaje impresiona más que la cifra absoluta.
El crecimiento viene de ventas de productos de fotónica a clientes gubernamentales, educativos y comerciales — de hecho, entre el 70% y el 80% de su negocio depende de subcontratas del Gobierno estadounidense. Redujo su pérdida neta hasta 11,8 millones de dólares (desde 36,5 millones un año antes), acumula un backlog de 42,5 millones y cerró el trimestre con 1.300 millones en caja. También completó la compra de NHanced Semiconductors por 73,1 millones para ampliar su capacidad de fabricación.
Rigetti: casi triplica ingresos y firma con el Gobierno de EE. UU.
Rigetti ingresó 5,1 millones de dólares, frente a 1,8 millones un año antes: un +183%. El motor fueron las ventas de sus procesadores Novera para instalación en las propias sedes de los clientes. Su margen bruto mejoró hasta el 43% (desde el 31%).
La noticia estratégica del trimestre fue la carta de intenciones firmada con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para recibir hasta 100 millones de dólares de financiación en tres años bajo el CHIPS Act, que contempla incluso una participación accionarial del propio Departamento. Con 541 millones en caja y sin deuda, tiene pista de despegue para años. Eso sí, la pérdida operativa se amplió hasta 28,1 millones y la pérdida contable del trimestre fue de 52,6 millones, de nuevo distorsionada por ajustes de warrants.
D-Wave: la nota discordante
D-Wave fue la decepción de la temporada: ingresó 3,1 millones de dólares, prácticamente lo mismo que hace un año, y la acción cayó tras la publicación. En el conjunto del primer semestre la comparación es aún peor: 5,9 millones frente a 18,1 millones en 2025, un 67% menos, aunque aquí hay trampa estadística — el primer semestre de 2025 incluía la venta puntual de un ordenador cuántico completo por 13,7 millones.
La empresa pide que se mire a los pedidos en lugar de a los ingresos: las contrataciones del primer semestre se dispararon hasta 35,5 millones de dólares (desde 2,9 millones), incluyendo la venta de un sistema de 20 millones a Florida Atlantic University cuyos ingresos se reconocerán en próximos trimestres. Su backlog crece un 668% hasta los 40,7 millones, y espera un cuarto trimestre notablemente más fuerte. Su pérdida ajustada, en cambio, se amplió un 85%, hasta 37,1 millones.
Quantinuum: estreno con un +279% y alianza con Oracle
La mayor salida a bolsa del sector (1.680 millones de dólares captados en su OPV de junio) presentó el 11 de agosto sus primeros resultados como cotizada: 8 millones de dólares de ingresos, por encima del consenso de 7,6 millones y un 279% más que en el mismo trimestre de 2025 (unos 2,1 millones). También estrenó su primera guía formal: espera cerrar 2026 con entre 28 y 32 millones de dólares de ingresos.
Junto a las cuentas anunció dos movimientos estratégicos: una alianza plurianual con Oracle para desplegar su sistema Helios como servicio dentro de Oracle Cloud Infrastructure — la primera de este tipo en el sector — y un acuerdo con un gran fabricante global de electrónica para reforzar su cadena de suministro. En lo técnico, presumió de fidelidad lógica cercana al 99,999% en Helios, su gran argumento en la carrera hacia la tolerancia a fallos.
Las nuevas del grupo: IQM e Infleqtion
La temporada trae además más caras nuevas. La finlandesa IQM, que empezó a cotizar en el Nasdaq el 2 de julio tras su fusión con una SPAC, presentó sus primeras cuentas: 8,9 millones de euros de ingresos en el primer semestre y unas pérdidas operativas de 60,5 millones de euros. Al ser su primer informe, no hay comparable interanual publicado.
Aún queda una: Infleqtion, también recién llegada a bolsa, publica sus resultados esta misma semana y completará la foto del trimestre para el sector cuántico cotizado.
Qué mirar en estos resultados
Más allá de los porcentajes llamativos, hay tres claves para leer bien estas cuentas:
- El punto de partida importa. Un +9.000% sobre 61.000 dólares es menos negocio real que un +287% sobre 20 millones. La cifra absoluta de IonQ (80 millones en un trimestre) la sitúa en otra liga dentro del sector.
- Los ingresos son «a saltos». Muchas de estas empresas viven de vender sistemas completos de millones de dólares que se reconocen contablemente de golpe. Por eso un trimestre plano (D-Wave) puede convivir con una cartera de pedidos disparada, y por eso conviene mirar el backlog además de los ingresos.
- Todas pierden dinero, y mucho. Ninguna es rentable, y las pérdidas operativas crecen en casi todos los casos porque están invirtiendo agresivamente en I+D y adquisiciones. Lo que las sostiene son balances con cientos o miles de millones en caja captados en los mercados.
En conjunto, el trimestre confirma que el sector cuántico empieza a generar negocio comercial real, pero también que las valoraciones actuales descuentan un crecimiento futuro enorme. Antes de poner números a esas valoraciones, merece la pena entender qué hay detrás de parte de ese optimismo.
El viento de cola regulatorio: Estados Unidos ya pone fechas
Hay un factor que sostiene parte del optimismo del sector y que no depende de cuándo llegue el ordenador cuántico útil: la regulación. Estados Unidos lleva años preparándose para el día en que un ordenador cuántico pueda romper el cifrado actual (RSA y curvas elípticas, la base de la seguridad de internet y de la banca), y este verano ha pasado de planificar a poner plazos exigibles.
La secuencia: en 2022, la Quantum Computing Cybersecurity Preparedness Act obligó a las agencias federales a inventariar sus sistemas vulnerables. En 2024, el NIST publicó los primeros estándares oficiales de criptografía post-cuántica y fijó que el cifrado clásico debería quedar obsoleto en 2030 y prohibido en 2035. Y el 22 de junio de 2026, la Casa Blanca firmó dos órdenes ejecutivas que convierten el calendario en obligación: los sistemas federales más sensibles deben migrar a cifrado post-cuántico antes del 31 de diciembre de 2030 (autenticación, antes de finales de 2031), y — esto es lo relevante para el sector privado — los contratistas del Gobierno federal deben cumplir los nuevos estándares antes de finales de 2030.
En la práctica, eso arrastra a casi toda la gran tecnología estadounidense (nubes, software, telecomunicaciones, defensa), porque prácticamente todas venden al Gobierno. Para el resto de empresas privadas no hay todavía un mandato legal directo, pero la dirección es inequívoca: las órdenes incluyen apoyo a operadores de infraestructuras críticas y todo el poder de compra federal empuja en el mismo sentido. El motivo de fondo es el riesgo conocido como «harvest now, decrypt later»: adversarios que roban datos cifrados hoy para descifrarlos el día que exista la máquina capaz de hacerlo.
Para las empresas del sector, esto funciona como una demanda con fecha de caducidad regulatoria: haya o no ordenador cuántico útil en 2030, el gasto en migración criptográfica y en el ecosistema cuántico ya está mandatado. Es uno de los argumentos que el mercado usa para justificar los múltiplos que vemos a continuación — aunque conviene notar que gran parte de ese gasto irá a empresas de ciberseguridad y software, no necesariamente a los fabricantes de ordenadores cuánticos.
¿Cuánto es «normal» pagar por las ventas de una empresa?
Porque «caro» y «barato» sobre ventas tienen rangos de referencia bastante asentados. El ratio precio/ventas (P/S) compara lo que vale una empresa en bolsa con lo que factura en un año. No hay un número mágico, pero sí órdenes de magnitud: históricamente, el S&P 500 en conjunto ha cotizado de media a entre 1,5 y 2,5 veces sus ventas anuales, y en los últimos años, con el peso creciente de las grandes tecnológicas, se ha movido más bien en la zona de 2,5–3 veces, que ya se considera históricamente exigente.
Por tipo de empresa, la dispersión es enorme, porque lo que justifica pagar más por cada euro de ventas es el margen y el crecimiento:
- Negocios de márgenes estrechos (supermercados, distribución, automoción): entre 0,2 y 1 vez ventas. Una cadena de supermercados a 0,3 veces puede ser una valoración perfectamente normal.
- Industriales y consumo típico: entre 1 y 3 veces.
- Grandes tecnológicas rentables (Apple, Microsoft, Alphabet): entre 5 y 10 veces, justificado por márgenes del 25–40% y crecimiento sostenido.
- Software de alto crecimiento: 10–15 veces ya es exigente; en los excesos de 2021 se llegaron a pagar 30–40 veces, y la corrección posterior fue dura.
La regla intuitiva es esta: pagar muchas veces ventas solo tiene sentido si esas ventas van a crecer mucho y a convertirse en beneficio con buen margen. A 10 veces ventas, incluso con un margen neto excelente del 20%, estarías pagando 50 veces beneficios. A 50 o 60 veces ventas, ni siquiera un margen imposible del 100% daría un PER razonable: el mercado está descontando que la facturación se multiplique por 10 o por 20 en pocos años, y que además el negocio acabe siendo rentable.
Con esa vara de medir, el sector cuántico cotiza en territorio sin apenas precedentes. Así queda la foto con las capitalizaciones actuales:
| Empresa | Capitalización | Precio/ventas estimado | Sobre qué ventas |
|---|---|---|---|
| IonQ | ≈ 16.600 millones $ | ≈ 67 veces | Últimos 12 meses (246 millones $) |
| Quantum Computing | ≈ 2.000 millones $ | ≈ 200 veces | Últimos 12 meses (≈ 10 millones $) |
| Rigetti | ≈ 4.700 millones $ | ≈ 330 veces | Últimos 12 meses (≈ 14 millones $) |
| Quantinuum | ≈ 14.900 millones $ | ≈ 500 veces | Guía 2026 (28–32 millones $) |
| D-Wave | ≈ 7.700 millones $ | ≈ 620 veces | Últimos 12 meses (12,4 millones $) |
Cálculos propios con cotizaciones del 11 de agosto de 2026; los múltiplos varían a diario con el precio de la acción. Quantinuum se calcula sobre su guía de 2026 porque, al acabar de salir a bolsa, no tiene publicados doce meses completos de ingresos como cotizada. El ratio de D-Wave sobre los últimos doce meses está inflado porque acaba de salir del cómputo una venta puntual de 13,7 millones de 2025: sobre sus ventas completas de 2025 (24,6 millones) serían unas 310 veces. Los ingresos de los últimos doce meses de Rigetti y Quantum Computing son estimaciones sumando los trimestres publicados.
IonQ, la más grande y la que más factura, es la «barata» del grupo — y no porque sea barata en términos absolutos, sino porque es la única cuyos ingresos han crecido lo bastante rápido como para empezar a comprimir el múltiplo. Como referencia externa, Nvidia en sus momentos más exigentes llegó a rondar las 40 veces ventas, y ya se consideraba una valoración extrema para una empresa con márgenes del 50% y crecimiento demostrado.
Nada de esto significa que estas empresas vayan a salir mal: significa que el precio actual ya incorpora un escenario de éxito enorme, y que cualquier tropiezo en esa trayectoria se paga con caídas fuertes. Son inversiones de altísimo riesgo y volatilidad, aptas solo para una parte muy pequeña y consciente de la cartera.
Datos de resultados publicados por las propias compañías entre el 5 y el 11 de agosto de 2026 (IonQ, D-Wave, Rigetti, IQM, Quantum Computing Inc. y Quantinuum). El dato de Q2 2025 de Quantinuum es una estimación derivada del crecimiento del 279% comunicado por la compañía. Este artículo es informativo y no constituye una recomendación de inversión.
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