Amazon y Microsoft ponen números a la IA: por qué sus resultados son el mayor respaldo hasta ahora (y qué se esconde detrás)
Amazon presentó anoche sus cuentas del segundo trimestre y AWS creció un 36,7%, su ritmo más rápido en dieciocho trimestres. Veinticuatro horas antes, Microsoft había dicho que Azure crecía un 43% y aceleraba. Después de dos años de preguntar «¿esto de la inteligencia artificial da dinero?», la respuesta ha llegado por fin en forma de factura emitida. Pero el mismo trimestre que valida los ingresos enseña también el precio: Amazon quema caja por primera vez en años y ha subido su plan de inversión de 2026 a 220.000 millones de dólares.
Lo esencial en 30 segundos
- Amazon superó los 200.000 millones de ingresos en un trimestre por primera vez: 200.606 millones de dólares, un 20% más que hace un año. AWS puso 42.232 millones y creció un 36,7%.
- El margen de AWS se disparó al 39%, desde el 33% de hace un año. El beneficio operativo de la nube pasó de 10.200 a 16.600 millones. Esto es lo que de verdad respalda la tesis de la IA: no solo se vende más, se gana más por cada dólar vendido.
- Microsoft dijo lo mismo un día antes: Azure aceleró del 40% al 43% e hizo que el negocio superara los 100.000 millones de dólares anuales por primera vez. Su cartera de contratos firmados y no ejecutados subió un 84%, hasta 678.000 millones.
- El precio es enorme. Amazon ha gastado 169.000 millones en inversión en los últimos doce meses, 66.100 millones más que el año anterior, y su flujo de caja libre se ha dado la vuelta: de +18.200 millones a −7.600 millones.
- Cuidado con el titular del beneficio. Amazon ganó 62.647 millones y un beneficio por acción de 5,75 dólares frente a los 1,82 esperados, pero 53.400 millones de esa cifra son una revalorización contable de su participación en Anthropic. No es caja: es un apunte.
Qué presentó Amazon exactamente
Los números del trimestre cerrado el 30 de junio se leen bien de arriba abajo. Las ventas netas fueron de 200.606 millones de dólares, un 20% más, por encima de los 196.470 millones que esperaba el consenso. Norteamérica aportó 116.177 millones (+16%) e Internacional 42.197 millones (+15%). La publicidad, que se ha convertido en el negocio silencioso de la casa, creció un 26% hasta 19.810 millones. El beneficio operativo del grupo subió de 19.200 a 27.500 millones.
Pero la pieza que movió la acción fue AWS. La división facturó 42.232 millones con un crecimiento del 36,7%, el más rápido en dieciocho trimestres, y su beneficio operativo pasó de 10.160 a 16.621 millones. Eso es un margen operativo del 39,3% frente a un 33% hace un año. Andy Jassy lo resumió sin adornos: AWS «está en pleno auge», y tanto el negocio de servicios de IA como el de chips propios superan ya un ritmo anualizado de 25.000 millones de dólares cada uno, creciendo ambos a tasas de tres dígitos.
| Magnitud | 2T 2026 | Lectura |
|---|---|---|
| Ventas netas | 200.606 M$ +20% interanual | Primer trimestre por encima de 200.000 millones en la historia de la compañía. Batió el consenso en unos 4.100 millones. |
| AWS | 42.232 M$ +36,7% interanual | Ritmo más rápido en 18 trimestres. El consenso esperaba 40.540 millones. |
| Beneficio operativo de AWS | 16.621 M$ margen 39,3% | La cifra que importa: la nube gana más por cada dólar facturado, no solo factura más. |
| Publicidad | 19.810 M$ +26% interanual | El tercer motor del grupo, muy rentable y poco comentado. |
| Beneficio neto | 62.647 M$ BPA 5,75 $ | Incluye 53.400 millones de plusvalía no realizada por Anthropic, antes de impuestos. Sin ese apunte, el beneficio sería una fracción de esa cifra. |
| Inversión (12 meses) | 169.000 M$ +66.100 M$ | Casi lo mismo que factura AWS en un año entero. Todo va a centros de datos y chips. |
| Flujo de caja libre (12 meses) | −7.600 M$ | Hace un año era +18.200 millones. Este es el coste real de la apuesta. |
La acción reaccionó subiendo con fuerza en el mercado fuera de hora, en el entorno del 7% y llegando a rozar el 9%, hasta unos 252 dólares. Para el tercer trimestre la compañía guía entre 197.000 y 202.000 millones de ventas, lo que supone un crecimiento del 9% al 12%, y un beneficio operativo de 22.500 a 26.500 millones frente a los 17.400 de hace un año.
Qué significa «respaldo para la IA» en términos contables
Durante 2024 y 2025 el debate sobre la inteligencia artificial fue casi todo relato. Se anunciaban centros de datos, se firmaban acuerdos de suministro eléctrico y se compraban chips por decenas de miles de millones, pero la pregunta incómoda seguía sin respuesta: ¿alguien está pagando por esto? La duda tenía fundamento, porque en la historia de la tecnología hay muchos ejemplos de inversión masiva que se adelantó una década a la demanda, desde la fibra óptica del año 2000 hasta buena parte del gasto en 3G.
Lo que hace distintos a estos resultados es que la validación llega por tres vías a la vez, y las tres son difíciles de maquillar. La primera es la aceleración: AWS venía creciendo al 28% en el primer trimestre y ha pasado al 36,7%; Azure venía del 40% y ha pasado al 43%; Google Cloud saltó del 63% al 82%. Un negocio de este tamaño no acelera por casualidad ni por comparativas fáciles.
La segunda es el margen. Esta es, para mí, la cifra más importante de la semana. Si la IA fuese un negocio de vender potencia de cálculo a pérdidas para que no se la lleve el vecino, el margen de AWS estaría bajando mientras sube la facturación. Está ocurriendo lo contrario: el margen operativo de AWS ha subido más de seis puntos en un año, hasta el 39,3%. Se está cobrando por encima del coste de servirlo.
Y la tercera es el compromiso futuro. Microsoft cerró el trimestre con 678.000 millones de dólares en obligaciones de rendimiento pendientes, es decir, contratos ya firmados que todavía no ha ejecutado ni facturado. Esa cifra creció un 84% en un año. Google Cloud declaró una cartera equivalente por encima de los 460.000 millones. Son clientes que han puesto su firma en un compromiso plurianual, no clientes que están probando.
Microsoft: qué pasó ayer y por qué importa
Microsoft presentó el 29 de julio el cuarto trimestre de su año fiscal y batió en todas las líneas. Ingresos trimestrales de 90.010 millones de dólares, un 18% más y por encima de los 87.620 esperados. Beneficio operativo de 40.600 millones. Beneficio por acción ajustado de 4,74 dólares, un 23% más y más de un 11% por encima del consenso. En el conjunto del ejercicio, la compañía facturó 331.839 millones con un beneficio neto de 133.749 millones.
La pieza que disparó la acción casi un 9% fue Azure. Creció un 43% interanual cuando el mercado esperaba alrededor del 40%, y con ello el negocio superó por primera vez los 100.000 millones de dólares anuales. Microsoft Cloud en su conjunto facturó 59.300 millones (+27%) y el segmento de Intelligent Cloud, 39.306 millones (+32%). Copilot para Microsoft 365 supera ya los 30 millones de licencias de pago. Y para el trimestre en curso la compañía guía un crecimiento de Azure cercano al 45%: es decir, espera acelerar todavía más.
Sí, se puede decir con propiedad que la IA lanzó a Microsoft ayer. La acción venía castigada —había llegado a caer más de un 17% desde máximos— precisamente porque el mercado dudaba de que aquel gasto descomunal se tradujera en ingresos. Azure al 43% responde a esa duda de la forma más directa posible.
Conviene además escuchar lo que dijo la dirección, porque es más informativo que las cifras. La directora financiera, Amy Hood, describió la situación como que «la demanda supera a la oferta disponible en un momento relativamente extremo». Es decir, Microsoft no está construyendo capacidad esperando clientes: está racionando capacidad entre clientes que ya la quieren. Hood añadió un matiz que a un inversor prudente le interesa retener: si el entorno de demanda cambiara, el gasto en chips «es de hecho el componente mayor» y se puede frenar. Satya Nadella, por su parte, defendió que «el giro estructural está claro» pero recordó que «hay que llevar el tren con eficiencia».
El contraste que lo explica todo: Meta
Para entender por qué el mercado premió a Amazon y a Microsoft, ayuda mirar a quien castigó. Meta presentó el mismo 29 de julio: ingresos de 60.800 millones, un 28% más y por encima de lo esperado. Buenas ventas. Y aun así la acción cayó alrededor de un 5%. El motivo está dos líneas más abajo en la cuenta: el beneficio neto bajó un 14%, hasta 15.800 millones, y el flujo de caja libre se desplomó un 91%, de 8.550 millones a apenas 784 millones. Meta invertirá entre 130.000 y 145.000 millones este año frente a los 72.000 de 2025.
La diferencia no es el gasto, que todos comparten. Es que Amazon, Microsoft y Google venden la capacidad que construyen; Meta la consume internamente con la esperanza de que mejore su publicidad y sus productos más adelante. El mercado, esta semana, ha decidido pagar por lo primero y no por lo segundo. Esa distinción entre gasto que factura y gasto que todavía no factura es probablemente la lección de inversión más útil de todo el trimestre.
| Compañía | La señal buena | La factura |
|---|---|---|
| Amazon (2T 2026) | AWS +36,7% con margen del 39,3%. Ingresos récord de 200.606 M$. | Inversión de 169.000 M$ en doce meses y flujo de caja libre de −7.600 M$. |
| Microsoft (4T fiscal 2026) | Azure +43% y acelerando. Cartera firmada de 678.000 M$, un 84% más. | 41.000 M$ de inversión en un solo trimestre, un 69% más. Unos 175.000 M$ en el año fiscal. |
| Alphabet (2T 2026) | Google Cloud +82%, con margen operativo del 35% y cartera de 460.000 M$. | 44.900 M$ de inversión en el trimestre y flujo de caja libre de −5.900 M$. |
| Meta (2T 2026) | Ingresos +28%, por encima de lo esperado. | Beneficio −14% y flujo de caja libre de 784 M$, un 91% menos. Sin nube que vender. |
Lo que no encaja, y hay que decirlo
Un artículo que solo contara la parte buena no te serviría de nada. Estos resultados tienen cuatro asteriscos que conviene tener delante antes de tomar cualquier decisión.
- El beneficio de Amazon está inflado por un apunte contable. De los 62.647 millones de beneficio neto, 53.400 millones son plusvalías no realizadas por la revalorización de su participación en Anthropic. Es dinero que no ha entrado en caja y que puede darse la vuelta si la valoración de Anthropic baja. El beneficio por acción «real» del negocio está mucho más cerca de lo que esperaban los analistas que de los 5,75 dólares del titular. Alphabet publicó un beneficio con el mismo efecto: 99.000 de sus 112.100 millones son revalorizaciones de participaciones.
- El flujo de caja libre de Amazon es negativo. −7.600 millones en doce meses, cuando hace un año eran +18.200 millones. La compañía está financiando la construcción con el flujo del comercio electrónico y con deuda. Mientras la nube crezca al 37% nadie protestará; si un trimestre creciera al 20%, esa misma cifra se leería de forma muy distinta.
- La subida del capex de Amazon no es toda buena noticia. Elevó la guía de 2026 a 220.000 millones citando el encarecimiento de la memoria. Traducido: parte del aumento no compra más capacidad, compra la misma capacidad más cara. Los cuellos de botella de componentes son un riesgo de margen para todo el sector en 2027.
- La guía del tercer trimestre implica desaceleración. Amazon apunta a un crecimiento de ventas del 9% al 12%, frente al 20% de este trimestre. La compañía tiene fama de guiar por lo bajo y casi siempre supera su propia previsión, pero es un dato que conviene anotar y comprobar en octubre.
Lo que esto significa para tu cartera
Lo primero, y lo más importante: si inviertes en fondos indexados globales o al S&P 500, ya estás dentro de esta historia, te hayas enterado o no. Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta y Nvidia pesan conjuntamente más de una cuarta parte del S&P 500. No hace falta que compres nada para tener exposición a la inteligencia artificial: la tienes por defecto, y probablemente en una proporción mayor de la que elegirías si tuvieras que decidirlo a mano.
Lo segundo es que estos resultados desplazan el riesgo, no lo eliminan. Hasta esta semana, el riesgo era «¿y si la IA no genera ingresos?». Ese riesgo se ha reducido de forma sustancial. El riesgo que queda es distinto y más aburrido: que el mercado ya haya pagado por adelantado varios años de este crecimiento, y que cualquier trimestre de aceleración menor a la esperada provoque una corrección brusca. Es exactamente lo que le pasó a Meta ayer con unos ingresos que crecían un 28%.
Y lo tercero, una advertencia de método: no confundas «una empresa va bien» con «su acción está barata». Son dos preguntas distintas y solo la segunda determina lo que ganarás desde el precio de hoy. Amazon cotizando a 252 dólares tras subir un 7% ya incorpora buena parte de lo que acabas de leer.
- Mira cuánto pesan ya estas cinco empresas en tu cartera, sumando fondos indexados, fondos activos, planes de pensiones y acciones sueltas. Es habitual descubrir que la exposición real duplica la que uno creía tener.
- Decide si ese peso es el que quieres, no si te gusta la inteligencia artificial. Son decisiones diferentes. Si el número te incomoda, la herramienta para corregirlo no es vender: es dirigir las aportaciones nuevas a lo que está infraponderado.
- Si vas a comprar tecnología de forma específica, hazlo por aportaciones periódicas y no de golpe después de un buen resultado. Comprar el día siguiente de una subida del 7% es una de las formas más caras de tener razón sobre una empresa.
- Vigila el flujo de caja libre, no el beneficio. Es la métrica que menos se puede maquillar y la que primero avisará si el gasto en IA deja de convertirse en ingresos. Está en el estado de flujos de efectivo de cada trimestre.
- Anota en el calendario los resultados de octubre. Ahí veremos si AWS sostiene el 37%, si Azure llega al 45% prometido y si el flujo de caja de Amazon sigue en negativo. Un trimestre no hace una tendencia; tres, sí.
Preguntas frecuentes
¿De verdad la inteligencia artificial ya está dando dinero?
En la parte de infraestructura, sí y de forma clara: AWS gana 16.621 millones de beneficio operativo con un margen del 39,3%, y su negocio específico de IA supera un ritmo anual de 25.000 millones. En la parte de aplicaciones para el usuario final el panorama es mucho más desigual: fuera de Copilot, que ya tiene más de 30 millones de licencias de pago, casi nadie ha demostrado un negocio rentable. Quien está ganando dinero hoy es quien vende las palas, no quien busca oro.
¿Por qué Amazon ganó 62.647 millones si su negocio no da para tanto?
Porque 53.400 millones de esa cifra son una revalorización contable, antes de impuestos, de su participación en Anthropic. Las normas contables obligan a reflejar en la cuenta de resultados el cambio de valor de ciertas inversiones aunque no se hayan vendido. Es un beneficio real desde el punto de vista contable, pero no ha entrado en caja y puede revertirse. Alphabet publicó 99.000 millones por el mismo motivo.
¿Es preocupante que Amazon tenga flujo de caja libre negativo?
Es un dato a vigilar, no una alarma por sí solo. Una empresa con un negocio operativo sólido que invierte más de lo que genera está haciendo justo lo que se espera de ella si esas inversiones rinden. El problema aparecería si el crecimiento de la nube se frenara mientras el gasto sigue comprometido, porque los centros de datos y los chips se pagan tanto si se llenan como si no. Por eso el flujo de caja libre, cruzado con el crecimiento de AWS, es el par de métricas que conviene seguir juntas.
¿Debería comprar acciones de Amazon o de Microsoft ahora?
No podemos decirte eso, y desconfía de quien lo haga sin conocer tu situación. Lo que sí podemos decirte es qué preguntas contestar antes: cuánta exposición tienes ya a estas compañías a través de tus fondos, cuál es tu horizonte, y si estarías tranquilo manteniendo la posición si cayera un 30%. Comprar justo después de una subida del 7% por resultados es, estadísticamente, uno de los peores momentos de entrada.
Si no quiero exposición a la IA, ¿qué hago?
Es más difícil de lo que parece, porque los índices globales están muy concentrados en estas compañías. Las alternativas habituales son índices equiponderados, donde cada empresa pesa lo mismo independientemente de su tamaño, índices que excluyen explícitamente el sector tecnológico, o aumentar el peso de otras regiones y de renta fija. Ninguna es gratis: la equiponderación ha rendido bastante menos que el índice clásico en los últimos años, precisamente por no llevar estas empresas.
Esta semana la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa contable para convertirse en una línea de facturación con margen creciente y con contratos plurianuales firmados detrás. Eso es un cambio real y merece reconocerse: AWS al 36,7% con un margen del 39,3%, Azure al 43% con 678.000 millones de cartera comprometida y Google Cloud al 82% no son cifras que se puedan explicar con entusiasmo de mercado.
Pero la misma semana nos ha enseñado la factura, y la factura supera los 700.000 millones de dólares repartidos entre cuatro empresas en un solo ejercicio, con flujos de caja libres que se vuelven negativos y con un beneficio de Amazon que sin el apunte de Anthropic sería una fracción del titular. La conclusión razonable no es «hay que comprar tecnología», ni tampoco «esto es una burbuja». Es mucho más sencilla: mira cuánto de esto llevas ya en tu cartera sin haberlo decidido, comprueba si ese peso es el que quieres, y vuelve a mirar en octubre. Las tesis de inversión no se confirman con un trimestre, por bueno que sea.
Datos correspondientes a los resultados del segundo trimestre natural de 2026 publicados por Amazon el 30 de julio, al cuarto trimestre del año fiscal 2026 de Microsoft publicado el 29 de julio, y a los resultados del segundo trimestre de Alphabet (23 de julio) y Meta (29 de julio), según los comunicados de cada compañía y las coberturas de CNBC, Quartz, TradingKey, Benzinga y Expansión. Las cifras de crecimiento de nube no son estrictamente comparables entre sí porque los periodos fiscales difieren. Este contenido es divulgación financiera de Economía Responsable y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión personalizada. Las decisiones sobre tu cartera dependen de tu situación concreta, tu horizonte y tu tolerancia al riesgo. Invertir conlleva riesgo de pérdida de capital.
