La Fed mantiene los tipos en el 3,50%-3,75% con tres votos en contra: de dónde venimos y a dónde vamos
La Reserva Federal dejó los tipos quietos el 29 de julio por quinta reunión consecutiva, pero la votación fue de 9 a 3 y los tres discrepantes querían subirlos. Kevin Warsh ha eliminado la hoja de ruta, el mercado ya descuenta subida en septiembre y el Dow Jones firmó su peor sesión en más de un año. Te lo contamos completo: el ciclo desde 2022, el mensaje literal del comunicado y los escenarios abiertos.
Lo esencial en 30 segundos
- La Fed mantiene los tipos en el 3,50%-3,75%, quinta reunión consecutiva sin cambios. El precio del dinero no se mueve desde diciembre de 2025.
- Votación 9 a 3: Hammack (Cleveland), Kashkari (Minneapolis) y Logan (Dallas) querían subir 25 puntos básicos ya. Se rompe la unanimidad de 12-0 de junio.
- La conversación ha cambiado de dirección. En abril el comité discutía cuándo empezar a recortar; hoy discute cuándo subir.
- El comunicado es corto y sin previsiones a propósito: Warsh ha suprimido el forward guidance. Mensaje central: no existe un objetivo de inflación blando, el objetivo es el 2%.
- Tras la rueda de prensa, la probabilidad implícita de subida en septiembre saltó por encima del 60% y el Dow Jones cayó más de 1.100 puntos.
De dónde venimos: cuatro años en un gráfico
Para entender por qué una reunión sin cambios ha movido tanto los mercados hay que mirar el recorrido completo. En marzo de 2022 los tipos estaban prácticamente en cero. Dieciséis meses después, la Fed los había llevado al 5,25%-5,50%, el nivel más alto en más de dos décadas, en el ciclo de subidas más agresivo desde los años ochenta.
Después vino la bajada: tres recortes en el otoño de 2024 (100 puntos básicos), una pausa larga durante casi todo 2025 y tres recortes más entre septiembre y diciembre de 2025 hasta el 3,50%-3,75% actual. Ahí llevamos clavados desde el 10 de diciembre de 2025. Enero, marzo, abril, junio y julio de 2026: cinco reuniones sin tocar nada.
Y en medio, un cambio de presidente. El mandato de Jerome Powell expiró el 15 de mayo de 2026 y Kevin Warsh juró el cargo el 22 de mayo en la Casa Blanca, tras una confirmación en el Senado por 54-45, la más ajustada de la historia para el puesto. Powell sigue en la Junta de Gobernadores, pero ya no dirige la institución. Warsh llegó con un programa de reforma explícito: menos comunicación, menos previsiones públicas, menos protagonismo del banco central. Junio fue su estreno; el 29 de julio, su segunda reunión.
Qué ha dicho la Fed: el mensaje completo
El comunicado oficial cabe en cinco párrafos cortos. No hay «el Comité anticipa», no hay «será apropiado», no hay ninguna pista sobre la próxima reunión. Esto es lo que dice, punto por punto:
- Decisión. Se mantiene el rango objetivo de los fed funds en el 3,50%-3,75%, en apoyo del doble mandato. Continúa la política de mantener reservas abundantes en el sistema bancario.
- Actividad. La economía se expande a ritmo sólido a pesar de una incertidumbre elevada que se debe, en parte, al conflicto en Oriente Próximo. La productividad y la inversión en capital son fuertes.
- Empleo. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la población activa y la tasa de paro apenas ha variado. Traducción: el mercado laboral no da excusa para relajar.
- Inflación. Sigue elevada respecto al objetivo del 2%, en parte por shocks de oferta que han encarecido determinados sectores, entre ellos la energía. Y luego una frase seca, sin condicionales: el Comité entregará estabilidad de precios.
- Disidencias. Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan votaron en contra porque preferían subir el rango un cuarto de punto en esta misma reunión.
¿Por qué es tan corto el comunicado? Porque es intencionado. Warsh ha eliminado el forward guidance, la práctica de anticipar al mercado los próximos movimientos que Powell usó durante años. Su tesis: el banco central debería dedicar menos tiempo a decir qué va a hacer y más a explicar bajo qué condiciones actuaría. El efecto práctico es que cada reunión recupera todo su peso y que el mercado tiene menos señales que leer.
La rueda de prensa: los cinco mensajes de Warsh
Donde el comunicado calla, la comparecencia habla. 1. No hay objetivo blando. Fue la frase más contundente de la tarde y la que explica la reacción del mercado. Warsh dijo que cinco años de inflación alta han dejado en hogares, empresas y profesionales del mercado una impresión equivocada difícil de sacudir: que el objetivo implícito de la Fed estaba por encima del 2%. Y lo negó sin matices: no hay objetivo blando ni implícito, hay un solo objetivo y es el 2%. El corolario incómodo llegó después: más de cinco años de inflación por encima del objetivo no se curan en nueve semanas ni con un solo mes de precios moderados. Es decir, el buen dato de junio no cambia la película.
2. Los tipos de mercado ya han hecho parte del trabajo. Subrayó que en los 42 días transcurridos desde la reunión anterior las rentabilidades nominales y reales han subido materialmente en toda la curva del Tesoro, con incrementos que estarían entre el 10% más elevado de las últimas dos décadas. Su interpretación: el mercado está reaccionando a los datos, no al banco central. Los inversores, dijo, están aprendiendo a jugar con la pelota y no con el árbitro, y eso le parece un cambio a mejor.
3. El boom de inversión empresarial es la gran historia, y complica el trabajo. El crecimiento de la inversión en capital le parece el rasgo más llamativo de la economía. En equipos y software de alta tecnología ligados a inteligencia artificial, los últimos datos apuntan a tasas de crecimiento a cuatro trimestres cercanas al 20%. Eso sostiene la producción manufacturera y prepara crecimiento futuro, pero el momento y la magnitud de sus efectos sobre la oferta son difíciles de anticipar.
4. La pausa es prudencia, no inercia. Insistió en que mantener no significa no hacer nada: el comunicado se limita a los hechos y evita previsiones porque eso es especialmente prudente en tiempos inciertos. Y dejó la puerta abierta con una frase corta: donde sea necesario y apropiado, no dudarán en actuar.
5. Las cuatro preguntas que debatió el comité. Este fue el bloque más revelador, porque enseña la cocina interna:
- ¿Qué implica para la política actual venir de cinco años de inflación alta? Su formulación: ¿ha pasado realmente el pasado?
- Los shocks de los últimos años —cadenas de suministro por la pandemia, conflictos militares, disrupciones energéticas, subidas sustanciales de aranceles y el propio auge de la inversión en IA— tienen orígenes distintos: ¿tienen también efectos distintos sobre producción y empleo?
- Cuando un shock sube precios concretos —los chips de memoria y lógica por el boom de inversión, por ejemplo—, ¿estamos ante una dinámica inflacionista más amplia o solo mirando donde hay farola?
- Si el tipo de interés debe ser el instrumento principal, ¿cuánta expansión monetaria está aportando todavía el balance de la Fed?
Esa última pregunta no es menor. Warsh ha defendido públicamente acelerar la reducción de la cartera de bonos y titulizaciones hipotecarias del banco central. Si el comité concluye que el balance sigue siendo expansivo, aparece una vía de endurecimiento que no pasa por los tipos.
Las tres disidencias: la señal más importante
Que tres presidentes de bancos regionales voten en contra no es un detalle de procedimiento. Es la foto del giro. En abril el comité debatía cuándo empezar a recortar y llegó a incorporar un sesgo acomodaticio al comunicado que costó cuatro disidencias. En junio, Warsh consiguió unanimidad 12-0. En julio la unanimidad se rompe, pero en la dirección contraria: los tres votos discrepantes quieren subir, no bajar.
| Quién | Cargo | Su posición |
|---|---|---|
| Beth M. Hammack | Fed de Cleveland | Halcón consistente. Ha insistido en la presión que la persistencia de precios altos ejerce sobre los hogares. |
| Neel Kashkari | Fed de Minneapolis | Tercera votación consecutiva alineada con el bloque restrictivo, junto a Hammack y Logan. |
| Lorie K. Logan | Fed de Dallas | Ha defendido en público que subir «moderadamente» los tipos ayudaría a equilibrar mejor los dos objetivos de la Fed. |
| John Williams | Fed de Nueva York | En el bloque mayoritario: considera que la política actual está bien posicionada para devolver la inflación al objetivo. |
Los tres disidentes son los mismos nombres que ya votaron en contra en abril, cuando se opusieron al sesgo acomodaticio del comunicado. Esa continuidad dice bastante: no es un arrebato, es una posición sostenida que va ganando peso.
Cómo reaccionaron los mercados
El mercado llegó a la reunión con una incertidumbre inusual. La probabilidad de subida en la herramienta FedWatch de CME pasó del 12% al 38% en apenas doce días, empujada por el repunte del petróleo y la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Los swaps implicaban en torno al 40%. Bank of America había avisado de que una subida ese día habría sido inédita: según los datos de futuros desde 1994, la Fed nunca ha subido tipos con menos del 60% de probabilidad descontada de antemano. Con un 33-38%, julio nunca llegó a ese umbral.
Pero el mantenimiento no calmó nada. Fue el tono de Warsh lo que movió las cotizaciones.
Fíjate en el detalle de la curva, que es lo más interesante: el 2 años bajó y el 30 años subió con fuerza. Eso no es un mercado descontando simplemente más restricción monetaria a corto plazo; es un mercado que empieza a pedir más prima por prestar a largo, es decir, que duda de la trayectoria de la inflación en el horizonte lejano. Para un banco central que acaba de decir que entregará estabilidad de precios, es exactamente la reacción que no quería.
A dónde vamos: los escenarios abiertos
La siguiente cita es el 16 de septiembre, y viene cargada por tres razones: para entonces habrá dos datos de inflación más sobre la mesa, la reunión lleva asociado un cuadro de previsiones económicas actualizado y, si el crudo no se relaja, el shock energético habrá tenido más tiempo para filtrarse a los precios subyacentes. Antes de eso, dos escalas obligatorias: los datos macro de este mismo 30 de julio (PIB preliminar del segundo trimestre y deflactor del PCE de junio, el indicador de inflación que la Fed mira de verdad) y Jackson Hole en agosto, donde se espera que Warsh intervenga.
| Escenario | Peso | Argumento |
|---|---|---|
| Subida en septiembre | ≈ 66% | Es lo que descuenta el mercado tras la rueda de prensa. Bank of America apunta a que la necesidad de restablecer credibilidad eleva la probabilidad. Omair Sharif (Inflation Insights) espera 25 pb salvo que se hunda el empleo o la subyacente se acerque al 2% anualizado en julio y agosto. |
| Pausa prolongada | ≈ 34% | La desinflación ya está en marcha (del 4,2% de mayo al 3,5% de junio), el petróleo se ha replegado desde casi 100 hasta el entorno de los 80 dólares y la subyacente está en el 2,6%. Varias casas creen que la Fed se queda quieta hasta final de 2026 y que los recortes vuelven en 2027. |
| La vía silenciosa: el balance | Sin precio | Warsh preguntó al comité cuánta expansión monetaria sigue aportando el balance. Acelerar la reducción de la cartera endurecería las condiciones sin tocar el tipo oficial. El mercado apenas lo cotiza y sería la sorpresa menos anticipada. |
Qué vigilar, en orden:
- PCE subyacente de junio y PIB del segundo trimestre (30 de julio). El consenso esperaba en torno al 2,1% anualizado de crecimiento; el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta apuntaba más bajo, al 1,6%. Un PCE al alza aceleraría la revalorización de la subida de otoño.
- Jackson Hole (agosto). Es el foro donde históricamente se anuncian los cambios de marco. Con un presidente que ha declarado la guerra al forward guidance, cualquier frase pesará.
- IPC de julio y de agosto. Los dos datos que decidirán septiembre. La clave no es el titular, es la subyacente y el traspaso de la energía a servicios.
- El petróleo y el conflicto con Irán. El crudo subió más de un 20% en julio. Es el factor que la política monetaria no puede controlar y el que más condiciona el escenario.
- ¿Sobrevive el dot plot? Warsh no aportó su propio punto en junio y ha sugerido que podría eliminar la herramienta en una revisión futura. Si desaparece en septiembre, la opacidad del FOMC frente al mercado sube otro escalón.
Y queda el elefante en la habitación: la independencia. Warsh fue elegido personalmente por Donald Trump, que ha presionado durante meses por tipos más bajos y que esta semana lo respaldó públicamente mientras cuestionaba las intenciones de otros miembros de la Fed. Y sin embargo la Fed de Warsh no ha bajado tipos: mantiene, y su comité discute subirlos. Esa tensión —un presidente nombrado para relajar la política monetaria que acaba defendiendo el 2% sin concesiones— es una de las claves que hay que seguir de aquí a las elecciones de medio mandato.
Qué significa esto si vives en España o en euros
Aquí está el ángulo que casi nadie cuenta bien: los dos bancos centrales han acabado con sesgo de subida, y eso te afecta directamente. La Fed no mueve tipos pero su comité debate subirlos; el BCE ya subió 25 puntos básicos en junio, la primera subida en casi tres años, y mantuvo el 23 de julio con la puerta abierta a otra en septiembre.
| Reserva Federal | Banco Central Europeo | |
|---|---|---|
| Tipo de referencia | 3,50%-3,75% (fed funds) | 2,25% (facilidad de depósito) |
| Última decisión | 29 de julio: mantener, 9-3 | 23 de julio: mantener, tras subir 25 pb en junio |
| Próxima reunión | 16 de septiembre (con previsiones) | 10 de septiembre (con cuadro macro) |
| Qué descuenta el mercado | ≈ 66% de subida de 25 pb | ≈ 85% de subida de 25 pb |
| Presión dominante | Cinco años de inflación sobre objetivo y energía | Energía y combustibles (IPC de España al 3,5% en julio) |
Si tienes hipoteca variable. El euríbor a 12 meses cerraba julio con una media provisional en torno al 2,83%, frente al 2,798% de junio y al 2,079% de julio de 2025. Casi un punto porcentual más en doce meses. Esa diferencia interanual es la que decide tu revisión, no el dato del día. El ciclo de bajadas que muchos daban por asentado en 2025 se ha dado la vuelta, y el mercado asigna alrededor de un 85% de probabilidad a otra subida del BCE el 10 de septiembre. Si se confirma, el depósito llegaría al 2,50%, el techo del rango que el economista jefe Philip Lane ha descrito como neutral. Con ese escenario, la tendencia alcista del euríbor puede prolongarse más allá del verano.
Si estás pensando en firmar. Con el euríbor por encima del 2,8% y el BCE con sesgo de subida, el cálculo entre fija, variable y mixta vuelve a ser una decisión relevante y no un trámite. Lo que parecía obvio hace un año —variable, porque el euríbor iba a seguir bajando— ya no lo es. Merece la pena hacer los números con los tres escenarios, no solo con el mejor.
Si inviertes, tres consecuencias que se derivan de lo que pasó el miércoles, sin que ninguna sea una recomendación: el dólar se ve empujado por un diferencial de tipos que se amplía a favor de Estados Unidos, aunque varias casas creen que el impulso es temporal; la renta fija de calidad gana atractivo ajustado al riesgo según gestoras como PIMCO, porque combina rentabilidades elevadas con un entorno macro más volátil; y en renta variable, la caída del miércoles fue una recalibración de expectativas de tipos, no un deterioro de resultados, pero si el 30 años sigue subiendo la valoración de los activos de larga duración se resiente por matemática pura de descuento.
La Fed no ha movido los tipos, pero ha movido el marco: se acabó la hoja de ruta, el debate interno ya no es cuándo bajar sino cuándo subir, y el mensaje de fondo es que cinco años de inflación por encima del 2% no se perdonan con un buen dato mensual. De 0% a 5,50% y de vuelta al 3,625%: el ciclo completo ya está hecho. Lo que empieza ahora es distinto, porque la pregunta ha cambiado de dirección.
Para quien tiene una hipoteca o está a punto de firmarla, la conclusión práctica no es acertar con la reunión de septiembre. Es reconocer que el escenario de «los tipos van a seguir bajando» ha dejado de ser el escenario central en los dos lados del Atlántico, y hacer los números con esa hipótesis dentro. Si tu revisión llega en los próximos meses, calcula la cuota con el euríbor de hoy y no con el de hace un año; y si estás comparando ofertas, no descartes la fija ni la mixta solo porque en 2025 la variable parecía imbatible.
Y una nota de calma: el ruido de una tarde de miércoles, por espectacular que sea el titular del Dow, rara vez cambia una estrategia de largo plazo. Los bancos centrales llevan cuatro años recordándonos que la inflación manda. Lo demás es cómo lo contamos.
Datos correspondientes a la reunión del FOMC del 29 de julio de 2026, el comunicado oficial de la Reserva Federal y la transcripción preliminar de la comparecencia del presidente Warsh, cruzados con la decisión del BCE del 23 de julio, los datos de IPC de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., el euríbor publicado por el Banco de España y el avance del INE. Este contenido es divulgación financiera de Economía Responsable y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión personalizada. Las decisiones sobre tu hipoteca o tu cartera dependen de tu situación concreta, tu horizonte y tu tolerancia al riesgo. Invertir conlleva riesgo de pérdida de capital.
