El engaño del IRPF al 0%: lo que Florida no te cuenta y a quién le compensa de verdad mudarse
«En Florida no se paga IRPF.» Es la frase que más se repite entre los españoles que piensan en mudarse a Miami, y es verdad a medias. Florida es uno de los nueve estados de Estados Unidos sin impuesto estatal sobre la renta. Lo que la frase omite es que el impuesto federal sí se paga, que las cotizaciones sociales también, y que el Estado de Florida y sus condados se financian con un impuesto sobre la vivienda que en Miami ronda el 2% anual del valor de mercado, cinco o diez veces lo que paga un propietario español en IBI, y con un seguro de hogar que es el más caro de Estados Unidos. Quien esto escribe vive en Miami desde hace años y ha hecho las cuentas muchas veces. La respuesta corta es que a algunos les compensa mucho y a otros nada, y que la diferencia rara vez está en el IRPF.
Cinco líneas, dos ciudades
Para no perderse en el detalle, reducimos la comparación a las cinco partidas que se lleva el sistema todos los años, tengas la renta que tengas: el impuesto sobre la renta, las cotizaciones sociales, el impuesto sobre la vivienda, la cuota de la comunidad y el seguro médico. Esto es lo que hay detrás de cada una en Miami y en Madrid.
El salario medio, en cada ciudad: qué te quitan y qué te queda
Ahora aplicamos esas cinco líneas a un trabajador con el salario medio de cada ciudad: 74.000 dólares en Miami-Dade (1.428 $ a la semana, según la Oficina de Estadísticas Laborales) y 33.000 euros en la Comunidad de Madrid (INE). Suponemos que es soltero, sin hijos, y que es propietario de un piso corriente en su ciudad: un condominio de 450.000 dólares en la ciudad de Miami, con exención de vivienda habitual, y un piso de 300.000 euros en Madrid con un valor catastral de 130.000. Para que la comparación sea igual en los dos lados, en sanidad contamos en Miami la parte de la prima del trabajador más la franquicia media, y en Madrid la prima media de un seguro privado, aunque la sanidad pública ya esté pagada con los impuestos. Y añadimos un segundo caso en cada ciudad con un salario un 40% inferior (44.400 dólares y 19.800 euros) y exactamente la misma vivienda, la misma comunidad y el mismo seguro médico, para ver cómo se comporta cada sistema cuando se gana menos y los gastos fijos no cambian. No contamos hipoteca ni alquiler, que dependen de cada uno. Cifras redondeadas.
Miami frente a Madrid, con las mismas cinco partidas
La tabla dice dos cosas a la vez, y las dos son verdad. En porcentaje, al trabajador medio de Miami el sistema le quita el 46% de su sueldo y al de Madrid el 32%, a pesar del IRPF estatal al 0%: el impuesto federal y las cotizaciones ya suman casi lo mismo que IRPF y cotizaciones en Madrid (18% frente a 23%), y lo que desequilibra la cuenta es la vivienda. Entre el impuesto y la comunidad, el propietario de Miami paga 17.800 dólares al año, el 24% de su sueldo; el de Madrid, 1.860 euros, el 6%. Ahí está el engaño del 0%: lo que Florida no cobra por la renta lo cobra, con creces, por el techo.
Los dos casos con un 40% menos de sueldo enseñan la otra cara del sistema. En Madrid, quien gana 19.800 euros y vive en el mismo piso se queda con la misma proporción que quien gana 33.000: el 68%, porque el IRPF baja con la renta y la vivienda pesa poco. En Miami, en cambio, quien gana 44.400 dólares en el mismo condominio se queda solo con el 38% de su sueldo, dieciséis puntos menos que quien gana 74.000: el impuesto federal baja, pero los 21.000 dólares de vivienda, comunidad y seguro médico son los mismos gane lo que gane, y pasan de ser el 29% del sueldo al 48%. El sistema de Florida es más suave cuanto más se gana y más duro cuanto menos se gana, y eso es lo que un titular de «IRPF al 0%» no cuenta nunca.
En dinero, en cambio, al de Miami le quedan 39.800 dólares y al de Madrid 22.500 euros, porque el salario medio de Miami es más del doble. Con lo que queda hay que pagar la hipoteca o el alquiler (2.750 dólares de alquiler medio en Miami frente a unos 1.300 euros en Madrid), el coche, que en Miami es imprescindible y lleva el seguro más caro del país, y una cesta de la compra sensiblemente más alta. Cuál de las dos cifras pesa más depende de cada uno, y por eso el 0% compensa a unos y a otros no.
Por qué Florida puede permitirse el 0%
No es magia: es otro reparto. En España el Estado recauda sobre todo por la renta y el consumo, y los ayuntamientos reciben una parte pequeña por la propiedad. En Florida es al revés: los condados, las ciudades y los distritos escolares se financian casi enteramente con el impuesto sobre la vivienda (en Miami-Dade, un tercio del recibo va a las escuelas públicas), y el Estado se financia con el impuesto sobre las ventas y con el turismo. El resultado es un sistema que grava poco el trabajo y mucho la propiedad, y de ese impuesto no se escapa nadie: el propietario lo paga en el recibo y el inquilino en el alquiler, porque el casero lo repercute en el precio junto con el seguro y la comunidad. Quien gana mucho en relación con lo que vale su vivienda sale ganando; quien gana lo normal, no.
Hay además un mecanismo que hace que dos vecinos con casas idénticas paguen cantidades muy distintas. La exención de vivienda habitual y el tope Save Our Homes, que limita al 2,7% en 2026 la subida anual de la base imponible, protegen a quien lleva muchos años en su casa: alguien que compró en 2010 en Brickell tributa hoy sobre una base que puede ser la mitad del valor real. Pero el tope se reinicia con cada venta, así que el recién llegado tributa desde el primer año sobre el valor de mercado completo (menos la exención de 51.411 dólares, que sí puede pedir en cuanto viva en la casa), sin ningún descuento acumulado. El español que se muda es, por definición, el recién llegado. Y la enmienda que Florida votará en noviembre de 2026 para elevar la exención a 150.000 dólares en 2027 y 250.000 en 2028 lo deja claro: quien establezca su residencia en Florida después del 31 de diciembre de 2026 tendrá que esperar cinco años para disfrutarla entera. Cuenta la fecha de residencia, no la de compra.
A quién le compensa
- A quien gana mucho. A partir de 150.000 dólares, el ahorro en impuesto sobre la renta es tan grande que ni el impuesto sobre la vivienda ni el seguro ni la comunidad lo compensan.
- A quien vive de inversiones. Plusvalías y dividendos al 15% o 20% frente al 19-30% de España, y sin Impuesto sobre el Patrimonio ni Grandes Fortunas.
- A quien lleva muchos años en su casa. El tope Save Our Homes hace que su impuesto sobre la vivienda suba solo un 2,7% al año aunque la casa valga el doble.
A quién no
- A quien gana un sueldo normal. Con el salario medio, entre impuesto sobre la vivienda y comunidad se va el 24% del sueldo, más que el impuesto sobre la renta. Y da igual comprar o alquilar: el casero lo repercute en el alquiler.
- A las familias con hijos. El seguro médico familiar cuesta 6.850 dólares al año solo en la parte del trabajador, más franquicias, y una guardería entre 1.500 y 2.500 dólares al mes.
- A quien compra para alquilar o como segunda residencia. Sin exención de vivienda habitual, el impuesto es el 2% del valor completo cada año.
- A quien se muda por pocos años. Los primeros años son los más caros: se tributa sobre el valor de mercado completo y, si la enmienda de noviembre sale adelante, la nueva exención tarda cinco años en llegar a quien venga de fuera.
- Al jubilado con pensión española. La pensión sigue tributando en España y la vivienda en Florida añade un impuesto y un seguro que en España no tendría.
Lo que conviene mirar antes de decidir
El IRPF es la variable más visible y la menos decisiva. Lo que de verdad separa una mudanza que compensa de una que no son tres cosas: cuánto vale la vivienda en la que se va a vivir en relación con lo que se gana (da igual que sea comprada o alquilada, porque el casero repercute los impuestos), cuántos años se piensa quedar uno, y de dónde vienen los ingresos (trabajo, capital o pensión). Con esas cuatro respuestas la cuenta sale sola. Sin ellas, el 0% es solo un titular.
Fuentes: IRS (tramos del impuesto federal y deducción estándar de 2026); guías de impuestos sobre la propiedad de Miami-Dade y ciudad de Miami (millage 2025-2026, exención de vivienda habitual de 51.411 $, tope Save Our Homes del 2,7% y enmienda constitucional de noviembre de 2026); KFF (Employer Health Benefits Survey 2025) e ICEA/UNESPA (primas medias de salud en España); Ayuntamiento de Madrid (tipo del IBI del 0,414% y recibo medio de 474,84 € en 2026); Rankia (tipos de IBI por municipio); AEAT y Comunidad de Madrid (escala del IRPF 2026). Salario medio de Miami-Dade: Oficina de Estadísticas Laborales (1.428 $ semanales, QCEW); salario medio de la Comunidad de Madrid: INE; cuotas de comunidad: Census ACS (mediana de Miami-Dade), FIU y First Service Residential (torres). Los cálculos del salario medio son estimaciones propias, redondeadas, sin deducciones particulares ni hipoteca; el seguro médico de Miami es la aportación media del trabajador en un plan de empresa según la encuesta de KFF de 2025 (prima total de 9.325 $, franquicia media de 1.886 $); el de Madrid, la prima media de los seguros de salud individuales según ICEA (975 € en 2024). Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y educativa; no constituye asesoramiento fiscal.