El IPC sigue en el 3,2 %, pero no todos los precios suben igual: el desglose por sectores
La inflación se ha atascado en el 3,2 % en junio, según el avance del INE. Pero ese número es una media que esconde realidades muy distintas: el transporte sube más del 7 % mientras la ropa está más barata que hace un año. Aquí tienes el desglose, sector a sector.
El último dato: atascados en el 3,2 %
El indicador adelantado del INE sitúa la inflación de junio en el 3,2 %, la misma tasa que en mayo y abril, y por encima del 3,0 % que esperaba el consenso. La subyacente (sin alimentos frescos ni energía) se modera una décima, hasta el 2,9 %. El mes, eso sí, fue caro: los precios subieron un 0,6 % solo en junio, con la energía disparada (+2,8 % mensual) tras recuperar la electricidad el IVA del 21 % el 1 de junio.
Pero el 3,2 % es una media. Y como toda media, esconde a los que tiran hacia arriba y a los que frenan. Vamos con el desglose. Pero antes, un poco de contexto para ver de dónde venimos.
De dónde venimos: la inflación acumulada
Cuando uno oye “3,2 %”, parece poco. Pero cada año la subida se añade a la del anterior, y el efecto se acumula porque cada nuevo porcentaje se aplica sobre unos precios que ya venían inflados. Estos son los últimos seis años, calculando el acumulado como corresponde (multiplicando los índices, no sumando los porcentajes). El resultado: los precios son hoy un 26 % más altos que a comienzos de 2021.
Inflación acumulada compuesta en España desde 2021 (fuente: INE). En dorado, la subida de cada año; en navy, el total acumulado. *2026: dato interanual del avance de junio (año en curso).
Lo que se ve a simple vista: la mayor parte de la subida está concentrada en 2022 (+8,4 % en un solo año, el máximo desde 1986, impulsado por la guerra de Ucrania). Y ahí es donde se nota el efecto de la composición: ese 8,4 % no se aplica sobre los precios de 2021, sino sobre precios que ya venían un 3,1 % arriba. Por eso, sumando los porcentajes salen 11,5 %, pero calculado bien son 11,8 %.
Después la inflación se ha ido moderando, pero nunca ha vuelto a caer: los precios no bajan, simplemente suben más despacio. Y ese “más despacio” del 3,2 % actual sigue añadiendo cada año más al montón.
Traducido a euros: lo que en 2021 costaba 100 €, hoy cuesta unos 126 €. O, mirándolo desde tu bolsillo: si tus ingresos no han subido un 26 % en estos cinco años y medio, has perdido poder de compra. Por eso el mensaje que tanto repetimos: cualquier dinero parado que rente menos que la inflación pierde valor en silencio.
El termómetro, sector a sector
Así queda la subida anual de precios por grupos de la cesta de la compra con el último dato del INE (mayo 2026). En dorado, los que suben más que la media; en azul, los que suben menos:
Tasa de variación anual del IPC por grupos, mayo 2026 (último dato definitivo del INE, base 2025).
Vivienda y alquiler: los datos que el IPC no captura bien
El IPC agrupa el alquiler dentro del cajón “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” (el 1,9 % del gráfico), donde se mezcla con la luz y el gas. Como la electricidad se ha moderado mucho desde marzo, tira de la media hacia abajo y el 1,9 % no refleja realmente lo que está pasando con el techo bajo el que vives. Para eso hay que mirar dos indicadores más específicos, uno de venta y otro de alquiler. Según los últimos datos de Idealista (junio 2026):
La diferencia canta. Mientras el IPC “oficial” de la vivienda sale al 1,9 %, la vivienda usada sube un 15,8 % anual (2.823 €/m², máximo histórico) y el alquiler un 4,2 % (15,3 €/m² al mes, también récord). El comprador y el inquilino no pagan el IPC del grupo Vivienda: pagan el precio de mercado, y ahí el dato de Idealista es mucho más útil que el titular del INE.
Un apunte legal por si te toca renovar contrato: los alquileres firmados desde mayo de 2023 no se actualizan por IPC sino por el IRAV (Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda) que publica el INE. En mayo se situó en el 2,48 %, muy por debajo del IPC general (3,2 %). Los contratos anteriores siguen con lo pactado, normalmente IPC.
Los que más suben (y por qué)
Transporte es, de largo, el grupo más inflacionista: se aceleró desde el 6,5 % de abril hasta el 7,4 % en mayo, empujado por los carburantes —encarecidos desde marzo por la guerra con Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz— y, ya en mayo, por el fuerte encarecimiento de los billetes de avión. Detrás vienen hoteles, cafés y restaurantes (4,8 %), que llevan años subiendo por encima de la media empujados por el tirón del turismo, el tabaco (4,6 %) y los seguros (4,4 %), una subida silenciosa que casi todos notamos en la renovación de la póliza.
Los que frenan la media (o directamente bajan)
En el otro extremo, las comunicaciones (0,3 %) siguen siendo el grupo más tranquilo —la competencia entre operadoras funciona—, junto con muebles y hogar (1,2 %) y el ocio y la cultura (0,7 % en abril, aunque repuntó al 2,6 % en mayo por los paquetes turísticos). El caso más llamativo es el de vestido y calzado: en mayo entró en terreno negativo (−1,1 %), es decir, la ropa está hoy más barata que hace un año. Y un alivio importante para la cesta de la compra: los alimentos se moderan (del 2,6 % al 2,2 % en mayo), con frutas y hortalizas bajando de precio.
Qué cambió de abril a mayo
Estos son los cuatro grupos que más se movieron en el último dato disponible del INE. La primera cifra corresponde a abril y la segunda —el dato más reciente— a mayo:
Por territorios, tampoco es igual en todas partes: en mayo, la Comunidad de Madrid registró la inflación más alta (3,8 %) y Extremadura la más baja (2,5 %).
Qué viene ahora
Ojo a los próximos meses, porque hay calendario fiscal de por medio. El 1 de junio la electricidad recuperó el IVA del 21 % (fin de la rebaja aprobada en marzo por el shock energético), y eso ya se notó: la energía subió un 2,8 % solo en junio. En julio expiran, salvo prórroga, las medidas sobre los carburantes. Por eso los analistas esperan que la inflación toque máximos entre julio y agosto y se modere después, para cerrar el año en torno al 3,4 % de media según Bankinter. Mientras, el BCE ya movió ficha con su subida de tipos de junio.
La idea clave
El 3,2 % es solo la media: tu inflación personal depende de tu cesta. Si coges el coche a diario o viajas, tu coste de vida sube bastante más del 3,2 %; si tu gasto pesa más en ropa, telecomunicaciones u hogar, notarás menos presión. Y para el ahorrador, el listón sigue claro: todo dinero parado que rente menos de un 3,2 % está perdiendo poder de compra.
Artículo informativo de Economía Responsable elaborado con datos del INE (IPC definitivo de abril y mayo de 2026 e indicador adelantado de junio, base 2025) e informe de precios de Idealista (venta y alquiler, junio 2026). El desglose completo por grupos de junio se publicará a mediados de julio. No constituye asesoramiento financiero. @economiaresponsable