Nvidia duplica ingresos y declara el «punto de inflexión» de la IA: qué hay detrás de la frase
Nvidia presentó este miércoles 26 de agosto, tras el cierre de Wall Street, los resultados de su segundo trimestre fiscal de 2027 (abril–julio de 2026): 96.221 millones de dólares de ingresos, un 106% más que hace un año y un 18% más que el trimestre anterior. La cifra supera con holgura los 92.200 millones que esperaba el consenso de analistas y viene acompañada de una previsión para el siguiente trimestre de 108.000 millones, también por encima de lo que el mercado descontaba.
Pero lo más comentado no es un número, sino una frase. En la nota de resultados, Jensen Huang, fundador y consejero delegado, afirma que la inteligencia artificial «ha alcanzado su punto de inflexión»: que ya hace trabajo útil, que sus tokens son productivos y rentables y que, en sus palabras, «la computación ahora es ingreso». Vamos a ver qué dicen las cifras, qué significa exactamente esa tesis y por qué el mercado, aun así, no aplaudió con las dos manos.
Las cifras, en una tabla
| Concepto | 2T fiscal 2027 | Consenso analistas | Variación interanual |
|---|---|---|---|
| Ingresos totales | 96.221 millones $ | ≈ 92.200 millones $ | +106% |
| Ingresos de centros de datos | 89.000 millones $ | ≈ 85.700 millones $ | +117% |
| Ingresos de edge computing (PC, automoción, robótica) | 7.200 millones $ | — | +27% |
| Margen bruto | 75,0% | — | +2,6 puntos |
| Beneficio neto (GAAP) | 59.688 millones $ | — | +126% |
| Beneficio por acción ajustado | 2,22 $ | ≈ 2,10 $ | +120% |
| Previsión de ingresos 3T fiscal 2027 | 108.000 millones $ (±2%) | ≈ 104.000 millones $ | ≈ +89% sobre el 3T anterior |
Es el quinto trimestre consecutivo en el que la compañía supera las previsiones tanto en ingresos como en beneficio. El margen bruto se mantiene en el 75%, un nivel extraordinario para una empresa que fabrica hardware, aunque la propia Nvidia avisa de que bajará al 74% el próximo trimestre por el encarecimiento de componentes como la memoria. Además, devolvió a sus accionistas unos 26.000 millones de dólares entre recompras de acciones y dividendos, y aún tiene autorizados otros 99.000 millones para recomprar.
Ingresos trimestrales, en millones de dólares
El «punto de inflexión»: qué está diciendo realmente Huang
Merece la pena detenerse en la tesis, porque no es un eslogan más. Hasta ahora, la crítica más habitual al ciclo de la IA era esta: se están gastando cientos de miles de millones en chips y centros de datos, pero ¿alguien está ganando dinero con lo que esos chips producen? Si la respuesta era «todavía no», todo el edificio descansaba sobre una promesa.
Lo que Huang sostiene ahora es que esa fase ha terminado. La secuencia que describe es la siguiente:
- La IA hace trabajo útil. No solo responde preguntas: los «agentes» ejecutan tareas completas (programar, analizar, gestionar procesos) por las que empresas y usuarios pagan.
- Los tokens son rentables. Cada token (la unidad que un modelo genera al responder) tiene un coste de computación y un precio de venta. Huang afirma que ese margen ya es positivo para quienes operan los modelos.
- «La computación es ingreso». Si vender tokens es rentable, comprar más capacidad de cálculo deja de ser un gasto especulativo y pasa a ser una inversión con retorno medible. Es el argumento que justifica que la demanda de sus chips siga acelerándose en lugar de frenarse.
- La demanda se ha diversificado. Huang señala que hace un año un solo laboratorio de IA tiraba de la construcción de infraestructura, y que hoy hay varios laboratorios de frontera escalando en paralelo, una oleada de nuevas startups, un ecosistema de modelos abiertos y la llamada «IA física» (robots, vehículos autónomos) empezando a desplegarse.
Dicho de forma sencilla: Nvidia está pasando de vender «picos y palas» a una fiebre del oro a decir que ya se ha encontrado el oro. Y eso cambia la conversación con los inversores, porque el riesgo de que los grandes clientes corten el grifo de golpe (el famoso capex de Microsoft, Google, Amazon o Meta) se reduce si esos clientes están, a su vez, monetizando lo que compran.
Los datos que apoyan la tesis (y los que invitan a prudencia)
Hay varios elementos en los resultados que van en la dirección de Huang. La nueva plataforma Vera Rubin, sucesora de Blackwell, ya está en plena producción y funcionando en CoreWeave, Google Cloud, Microsoft Azure, Oracle y Nebius. El negocio de redes para centros de datos crece un 138%, señal de que se están construyendo instalaciones enteras, no solo comprando chips sueltos. Y la compañía ha anunciado alianzas con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR para movilizar más de 500.000 millones de dólares de capital de terceros destinados a infraestructura de IA.
Ahora bien, un lector prudente debería anotar también lo siguiente:
- Nvidia es parte interesada. Que el mayor vendedor de chips diga que la demanda de chips seguirá acelerándose es una opinión informada, pero no independiente. Las pruebas definitivas de que «los tokens son rentables» tendrán que venir de las cuentas de sus clientes, no de las suyas.
- Nvidia financia cada vez más a sus propios clientes. Las inversiones en participaciones (títulos cotizados y no cotizados) han pasado de unos 35.000 millones de dólares al cierre de enero a más de 93.000 millones en julio, y la compañía ha entrado en garantías y estructuras de financiación que facilitan la construcción de centros de datos. Es una práctica legítima, pero conviene vigilar cuánta demanda es orgánica y cuánta está apalancada en el propio balance de Nvidia.
- La acción no reaccionó con euforia. Pese a batir previsiones y elevar la guía, el título cedía ligeramente en la negociación fuera de hora. El mercado ya daba por hecho un trimestre récord: con la acción cotizando a unos 213 dólares y una capitalización cercana a los 5 billones de dólares, «superar expectativas» es el mínimo exigible, no un motivo de celebración. El propio mercado de opciones descontaba un movimiento de en torno al 5% en cualquier dirección.
- China sigue fuera. La previsión de 108.000 millones no incluye ingresos de computación para centros de datos en China. Es una fuente de crecimiento adicional si se normalizan las licencias de exportación, pero también un recordatorio de la dependencia regulatoria del negocio.
Qué significa para el inversor de a pie
1. Si tienes fondos indexados o ETF globales, ya eres accionista de Nvidia. Con un peso de dos dígitos en el Nasdaq y uno de los mayores del S&P 500 y del MSCI World, su comportamiento mueve tu cartera aunque nunca hayas comprado una acción suya. Es una de las razones por las que la concentración de los índices es hoy un tema de conversación tan habitual.
2. El «punto de inflexión» es una tesis, no un hecho contable. Los ingresos de Nvidia sí son un hecho: 96.221 millones en tres meses. Que la IA sea ya rentable para quienes la despliegan es, de momento, una afirmación que el mercado irá contrastando trimestre a trimestre en las cuentas de Microsoft, Alphabet, Meta, Amazon y los nuevos laboratorios. Si se confirma, el ciclo tiene recorrido; si no, la previsión de 108.000 millones sería el techo y no un escalón.
3. Los márgenes empiezan a tener enemigos. El 75% es extraordinario, pero la propia compañía lo rebaja al 74% para el próximo trimestre por el coste de memoria y obleas. No es alarmante, pero es la primera vez en mucho tiempo que la dirección del margen es a la baja, y eso importa cuando la valoración descuenta perfección.
4. Un dividendo simbólico. Nvidia pagará 0,25 dólares por acción el 1 de octubre. A los precios actuales es una rentabilidad por dividendo testimonial; el retorno al accionista se hace, sobre todo, vía recompras.
Qué vigilar a partir de ahora
- La reacción de la bolsa el jueves 27: si el mercado consolida la caída del after-hours o la revierte, sabremos si «batir y elevar» sigue bastando.
- Los resultados de las grandes tecnológicas en octubre: ahí es donde se verá si los tokens son de verdad rentables, como afirma Huang.
- Las licencias de exportación a China: cualquier novedad sobre los chips H200 podría añadir ingresos no incluidos en la previsión.
- El próximo trimestre (finales de noviembre): la barra de los 108.000 millones. Nvidia lleva cinco trimestres seguidos superando las previsiones de los analistas; el mercado dará por hecho el sexto.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y educativa. No constituye una recomendación de inversión. Invertir en renta variable conlleva riesgos, incluida la pérdida de capital.