La IA, la deuda y la inflación: por qué la Fed vuelve a hablar de subir tipos
Una miembro de la Reserva Federal ha avisado de que el gasto “insaciable” en inteligencia artificial está avivando la inflación y podría obligar a subir tipos. Para entenderlo bien, hay que mirar cuánto están pidiendo prestado las grandes tecnológicas y a qué tipos lo pagan.
Qué ha dicho la Fed
El 30 de junio, Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland y miembro con voto este año en el comité que fija los tipos (el FOMC), lanzó un aviso claro en una entrevista en la CNBC: la demanda “insaciable” de infraestructura para inteligencia artificial está contribuyendo a mantener la inflación alta.
Hammack lo aterrizó en ejemplos concretos: un fabricante de su distrito que produce conmutación eléctrica para centros de datos le cuenta que los grandes de la nube “pagan casi cualquier precio” por esos componentes y los quieren “construidos para ayer”. A eso suma presiones en electricidad, seguros y escasez de chips. Su conclusión: no ve freno en la economía, y si los tipos actuales no bastan para enfriar los precios, habrá que subirlos.
Ojo: dentro de la Fed no todos piensan igual
Su visión choca de frente con la del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, que defiende justo lo contrario: que con el tiempo la IA aumentará la productividad y abaratará los costes laborales, actuando como una fuerza desinflacionista. En el fondo es un choque entre el corto y el largo plazo: construir toda esta infraestructura dispara ahora la demanda de energía, chips y equipos (inflacionista), mientras que las mejoras de productividad son una promesa futura e incierta. Hammack no está sola: el presidente de la Fed de Mineápolis, Neel Kashkari, también ha pasado de esperar una bajada a esperar una subida, citando los centros de datos como uno de los factores.
La montaña de deuda que hay detrás
Aquí es donde las cifras ayudan a entender el argumento. Las grandes tecnológicas están gastando tanto en centros de datos que ya no les llega con la caja que generan: han salido a pedir dinero prestado al mercado de bonos de forma masiva. Según BofA, los cinco grandes —Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle— emitieron 121.000 millones de dólares en bonos en 2025, frente a una media de apenas 28.000 millones al año entre 2020 y 2024. Es más de cuatro veces lo habitual.
Y no es un pico puntual: para 2026 estas cinco empresas prevén invertir más de 600.000 millones de dólares en infraestructura, un 36 % más que en 2025. Para hacerse una idea de la magnitud, esa cifra es casi el triple del “techo de gasto” del Estado español para ese mismo año —el límite de gasto de los Presupuestos Generales del Estado, unos 216.000 millones de euros—. En un solo gráfico se ve la escalada del endeudamiento y el tamaño de la apuesta:
Bonos emitidos por los cinco grandes (media 2020-24 y total de 2025) y su inversión prevista para 2026, frente al techo de gasto del Estado español. Bonos e inversión en dólares; gasto del Estado, en euros. Fuentes: BofA, estimaciones de las compañías y Ministerio de Hacienda.
Buena parte de esa inversión se financia emitiendo deuda. Estas fueron las grandes colocaciones de bonos de la segunda mitad de 2025:
| Empresa | Fecha | Importe | Detalle |
|---|---|---|---|
| Oracle | Sep 2025 | 18.000 M$ | 6 tramos hasta 2065; el 40 años, a +1,37 pp sobre el Tesoro |
| Meta | Oct 2025 | 30.000 M$ | Mayor emisión corporativa (no fusión) de la historia |
| Alphabet | Nov 2025 | 17.500 M$ | Además emitió un raro bono a 100 años en 2026 |
| Amazon | Nov 2025 | 15.000 M$ | Bono a tipo fijo, grado de inversión |
| Meta + Blue Owl | Oct 2025 | 27.000 M$ | Crédito privado (centro Hyperion), fuera de balance |
¿Y a qué tipos se están endeudando?
Esta es la parte clave para entender la presión sobre la inflación. Cuando una empresa está dispuesta a pagar tipos altos para financiarse y aun así sigue invirtiendo sin freno, es señal de que la política monetaria todavía no “muerde”. Mira el desglose de la megaemisión de Meta (30.000 M$, octubre): cupones que van del 4,20 % a 5 años hasta el 5,75 % a 40 años.
| Plazo | Importe | Cupón | Sobre el Tesoro |
|---|---|---|---|
| 5 años | 4.000 M$ | 4,20 % | +0,50 pp |
| 7 años | 4.000 M$ | 4,60 % | +0,70 pp |
| 10 años | 6.500 M$ | 4,875 % | +0,78 pp |
| 20 años | 4.500 M$ | 5,50 % | +0,88 pp |
| 30 años | 6.500 M$ | 5,625 % | +0,98 pp |
| 40 años | 4.500 M$ | 5,75 % | +1,10 pp |
“Sobre el Tesoro” = puntos porcentuales que paga la empresa por encima del bono del Estado de EE. UU. al mismo plazo (el diferencial de crédito).
Y cuando el mercado público empieza a poner reparos, aparece el crédito privado, más caro. En su proyecto Hyperion (Luisiana), Meta y el fondo Blue Owl montaron una estructura de 27.000 millones fuera del balance de Meta: pese a tener una calificación alta (A+), esa deuda paga un 6,58 %, un tipo más propio de deuda “basura” que de una gran tecnológica. Oracle, por su parte, ha cargado tanta deuda que su ratio deuda/fondos propios se ha disparado y algunos inversores ya compran seguros contra un impago.
La idea en una frase
Las grandes tecnológicas están dispuestas a endeudarse por cientos de miles de millones y a pagar entre el 4 % y casi el 7 % con tal de construir centros de datos “para ayer”. Esa demanda sin freno de chips, electricidad y obra es, según parte de la Fed, gasolina para la inflación, y por eso algunos consejeros creen que los tipos podrían tener que subir en vez de bajar.
Por qué esto presiona los precios
El razonamiento es sencillo: si media docena de empresas gigantes compiten por los mismos transformadores, chips, turbinas y electricidad, y están dispuestas a pagar lo que haga falta, esos precios suben. Y como se financian emitiendo deuda que el mercado absorbe sin problema, ni los tipos actuales ni los diferenciales de crédito les frenan. En términos de la Fed: la economía no muestra el “freno” que cabría esperar con estos tipos, y mientras la inflación siga por encima del objetivo (el PCE, su medidor preferido, subió al 4,1 % en mayo, máximos desde 2023), la puerta a una subida sigue abierta. De hecho, el mercado ya da en torno a un 50 % de probabilidad a una subida de tipos en septiembre.
¿Y esto qué significa para el inversor?
Aquí hay dos lecturas que conviene tener sobre la mesa. La primera es de tipos: si la Fed acaba subiendo en vez de bajar, el escenario de “tipos altos durante más tiempo” se refuerza, algo que suele penalizar a las valoraciones más exigentes (justamente las tecnológicas de crecimiento) y que mantiene atractivos los activos conservadores, como los fondos monetarios o la renta fija de corto plazo.
La segunda es sobre la propia apuesta de la IA: este nivel de deuda solo tiene sentido si esas inversiones acaban generando beneficios. De momento, el gasto en infraestructura va muy por delante de los ingresos que produce la IA, y ya se ven señales de tensión (los diferenciales de crédito de algunos emisores se han ampliado, y en nombres como Oracle hay quien compra protección contra impagos). No es una predicción de que vaya a salir mal, pero sí un recordatorio de dos ideas básicas: la concentración —buena parte del mercado depende hoy de la misma historia— y que la deuda amplifica tanto los aciertos como los errores. Diversificar y entender qué hay dentro de tu cartera nunca sobra.
Artículo informativo de Economía Responsable a partir de fuentes públicas (CNBC, Bloomberg, Reuters, BofA Securities, S&P, PitchBook). No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión; las cifras son las disponibles a fecha de publicación y pueden variar. Antes de tomar decisiones, valora tu situación con un profesional. @economiaresponsable